LA RAZÓN, 28/1/2000

LOS DATOS PERSONALES DE FUNCIONARIOS DE PRISIONES CATALANAS, FILTRADOS A ETA

 

Los sindicatos exigen "medidas urgentes"

La consejería de Justicia no ha denunciado ante la Fiscalía las amenazas contra funcionarios

J.Clemente - D.Martínez

Barcelona

Dos funcionarios de la prisión de Can Brians han denunciado en los juzgados de Martorell una campaña de amenazas por parte de grupos radicales independentistas, en las que se pone de manifiesto que sus datos personales han podido llegar a círculos próximos a los proetarras de Jarrai.

Además de estos funcionarios, otros estudian también interponer otra denuncia tras descubrir, en la puerta de sus domicilios, adhesivos firmados por el sindicato anarquista CNT-AIT con el lema: "Los funcionarios de prisiones no son obreros, son carceleros. Quien roba la libertad roba la vida". La filtración de datos privados de funcionarios a grupos radicales ha provocado malestar en este colectivo que pide a la Generalitat medidas urgentes para garantizar la confidencialidad de su vida privada.

La administración penitenciaria dependiente de la Consejería de Justicia de la Generalitat, se comprometió el pasado 23 de diciembre con CCOO, UGT, CSIF y Cemsatse a denunciar en la Fiscalía la aparición de estos carteles por un presunto delito de apología del terrorismo. Estos sindicatos y el Gobierno catalán también decidieron velar por los datos personales de los funcionarios, en especial a la hora de salvaguardar las direcciones personales, los números de teléfonos fijos y de los móviles.

Filtraciones

Por el momento CCOO -que hoy se reunirá con la administración penitenciaria- no tiene constancia de que la Generalitat haya hecho efectiva la denuncia un mes después de lo acordado. La Asociación Democrática Catalana de Funcionarios de Prisiones (Adecaf) ha alertado a los 400 afiliados del sindicato mayoritario, Catac, que estos datos personales podrían haberse filtrado a grupúsculos independentistas a través de una plataforma sindical en la que participa el propio Catac, caracterizado por su tendencia nacionalista e integrado en la Intersindical Alternetiva de Cataluña (IAC).

Catac ha sido el depositario de la mayoría de afiliados que provenían del sindicato mayoritario de prisiones en Catluña, USO Prisiones, disuelto en febrero del pasado año. Según fuentes sindicales, Catac se ha nutrido de numerosos delegados de USO que huyeron de este sindicato después de que algunos de sus delegados fueron relacionados con la ultraderecha.

Para el secretario general de Adecaf, Jaume Farrerons, está "muy clara la conexión de Catac con organizaciones políticas y sindicales como la PUA, la Coordinadora Obrera Sindical (COS) y Maulets" vinculados en numerosas publicaciones independentistas con el entorno de la banda terrorista ETA.

Las relaciones entre Catac y los grupúsculos independentistas fueron denunciadas en los últimos meses en un folleto anónimo distribuido por las prisiones de Cataluña. Aunque Catac desmiente estas afirmaciones, Farrerons explica que la situación es "realmente grave", ya que "ellos" se han convertido en el primer sindicato de prisiones de Cataluña. Las numerosas denuncias realizadas por Adecaf han arrojado luz propia sobre los vínculos entre Catac y los radicales.

Fuentes de Catac desmintieron a LA RAZÓN cualquier relación con la ultraderecha, como demuestra su pertenencia a la plataforma nacionalista IAC y el contenido de sus publicaciones internas.

No obstante, LA RAZÓN ha podido reconstruir documentalmente la participación de este sindicato en las plataformas en las que se agrupan asociaciones y grupos radicales de extrema izquierda. Entre ellos destacan la Intersindical alternativa de Cataluña (IAC) -en la que está integrada la Catac-, la Plataforma por la Unidad de Acción (PUA) -que participó en 1998 en la organización de los disturbios contra José María Aznar en la Universidad autónoma de Barcelona y en los enfrentamientos del pasado 12 de octubre en el barcelonés barrio de Sants- y la Coordinadora Obrera Sindical (COS). Todas estas organizaciones estarían englobadas en una plataforma mucho más amplia denominada Plataforma Antifascista y que integraría, según varias publicaciones independentistas, a alguna sección de la CNT, Maulets, la COS, la IAC (en la que está integrada Catac) con el objetivo de mantener los "contactos" con el resto de grupúsculos radicales de España, entre ellos Jarrai en el País Vasco.

Reuniones con Jarrai

La filtración denunciada por los sindicatos de funcionarios se produciría al haber puesto en común parte de la base de datos de las centrales que participan en la plataforma independentista, como se desprende de algunos documentos relacionados con esta plataforma y Catac.

Algunos de los grupos que integran este conglomerado mantienen frecuentes contactos con la coordinadora abertzale LAB. Incluso, tal y como pusieron de manifiesto las Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado tras los sucesos del pasado 12 de octubre en Sants (Barcelona), se reúnen periódocamente con la organización juvenil proeterra Jarrai, lo que abunda en las sospechas de que haya podido ser filtrada información en dicho entorno.