La Razón, 28/1/2000
Los datos personales de funcionarios
de prisiones catalanas filtrados a ETA
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Los sindicatos exigen "medidas urgentes" La consejería de Justicia no ha denunciado ante la Fiscalía las amenazas contra funcionarios J.Clemente - D.Martínez Barcelona Dos funcionarios de la prisión de Can Brians han denunciado en los juzgados de Martorell una campaña de amenazas por parte de grupos radicales independentistas, en las que se pone de manifiesto que sus datos personales han podido llegar a círculos próximos a los proetarras de Jarrai. Además de estos funcionarios, otros estudian también interponer otra denuncia tras descubrir, en la puerta de sus domicilios, adhesivos firmados por el sindicato anarquista CNT-AIT con el lema: "Los funcionarios de prisiones no son obreros, son carceleros. Quien roba la libertad roba la vida". La filtración de datos privados de funcionarios a grupos radicales ha provocado malestar en este colectivo que pide a la Generalitat medidas urgentes para garantizar la confidencialidad de su vida privada. La administración penitenciaria dependiente de la Consejería de Justicia de la Generalitat, se comprometió el pasado 23 de diciembre con CCOO, UGT, CSIF y Cemsatse a denunciar en la Fiscalía la aparición de estos carteles por un presunto delito de apología del terrorismo. Estos sindicatos y el Gobierno catalán también decidieron velar por los datos personales de los funcionarios, en especial a la hora de salvaguardar las direcciones personales, los números de teléfonos fijos y de los móviles. Filtraciones Por el momento CCOO -que hoy se reunirá con la administración penitenciaria- no tiene constancia de que la Generalitat haya hecho efectiva la denuncia un mes después de lo acordado. La Asociación Democrática Catalana de Funcionarios de Prisiones (Adecaf) ha alertado a los 400 afiliados del sindicato mayoritario, Catac, que estos datos personales podrían haberse filtrado a grupúsculos independentistas a través de una plataforma sindical en la que participa el propio Catac, caracterizado por su tendencia nacionalista e integrado en la Intersindical Alternetiva de Cataluña (IAC). Catac ha sido el depositario de la mayoría de afiliados que provenían del sindicato mayoritario de prisiones en Catluña, USO Prisiones, disuelto en febrero del pasado año. Según fuentes sindicales, Catac se ha nutrido de numerosos delegados de USO que huyeron de este sindicato después de que algunos de sus delegados fueron relacionados con la ultraderecha. Para el secretario general de Adecaf, Jaume Farrerons, está "muy clara la conexión de Catac con organizaciones políticas y sindicales como la PUA, la Coordinadora Obrera Sindical (COS) y Maulets" vinculados en numerosas publicaciones independentistas con el entorno de la banda terrorista ETA. Las relaciones entre Catac y los grupúsculos independentistas fueron denunciadas en los últimos meses en un folleto anónimo distribuido por las prisiones de Cataluña. Aunque Catac desmiente estas afirmaciones, Farrerons explica que la situación es "realmente grave", ya que "ellos" se han convertido en el primer sindicato de prisiones de Cataluña. Las numerosas denuncias realizadas por Adecaf han arrojado luz propia sobre los vínculos entre Catac y los radicales. Fuentes de Catac desmintieron a LA RAZÓN cualquier relación con la ultraderecha, como demuestra su pertenencia a la plataforma nacionalista IAC y el contenido de sus publicaciones internas. No obstante, LA RAZÓN ha podido reconstruir documentalmente la participación de este sindicato en las plataformas en las que se agrupan asociaciones y grupos radicales de extrema izquierda. Entre ellos destacan la Intersindical alternativa de Cataluña (IAC) -en la que está integrada la Catac-, la Plataforma por la Unidad de Acción (PUA) -que participó en 1998 en la organización de los disturbios contra José María Aznar en la Universidad autónoma de Barcelona y en los enfrentamientos del pasado 12 de octubre en el barcelonés barrio de Sants- y la Coordinadora Obrera Sindical (COS). Todas estas organizaciones estarían englobadas en una plataforma mucho más amplia denominada Plataforma Antifascista y que integraría, según varias publicaciones independentistas, a alguna sección de la CNT, Maulets, la COS, la IAC (en la que está integrada Catac) con el objetivo de mantener los "contactos" con el resto de grupúsculos radicales de España, entre ellos Jarrai en el País Vasco. Reuniones con Jarrai La filtración denunciada por los sindicatos de funcionarios se produciría al haber puesto en común parte de la base de datos de las centrales que participan en la plataforma independentista, como se desprende de algunos documentos relacionados con esta plataforma y Catac. Algunos de los grupos que integran este conglomerado mantienen frecuentes contactos con la coordinadora abertzale LAB. Incluso, tal y como pusieron de manifiesto las Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado tras los sucesos del pasado 12 de octubre en Sants (Barcelona), se reúnen periódocamente con la organización juvenil proeterra Jarrai, lo que abunda en las sospechas de que haya podido ser filtrada información en dicho entorno.
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ABC 30/5/2000
El sindicato proetarra exporta
su modelo de actuación a Cataluña
MADRID. D. Mártinez / J.
Pagola
El pasado año LAB sostenía en el número 92 de «Iraultzen», su órgano de expresión, que «la actividad armada de ETA, como expresión más radical de la resistencia nacional, juega un importante papel...».
LA REUNIÓN DE SEVILLA
El 23 de mayo de 1998 representantes de LAB
así como de la Intersindical Alternativa de Cataluña (IAC) y de la
Confederación Intersindical Gallega (CIG), se reunieron en Sevilla con
«compañeros y compañeras» de la Mesa Intersindical Andaluza, integrada por
varias centrales radicales minoritarias, para avanzar en una estrategia
común. Desde «Iraultzen», LAB saludaban
efusivamente el marco de colaboración. «Les animanos
a continuar este incipiente pero ilusionante
proyecto para la clase trabajadora andaluza. En la línea iniciada, deben
saber que cuentan con el apoyo y reconocimiento de LAB».
De momento, la exportación del modelo proetarra parece encontrar su mejor caldo de cultivo en Cataluña donde, a diferencia de otras comunidades, no se consolidan espacios sindicales vinculados a las fuerzas nacionalistas mayoritarios, como CiU y ERC. Así, por ejemplo, todos los intentos de crear una «ELA-STV catalana» han fracasado hasta el momento, por lo que sindicatos radicales pueden encontrar mejor cobijo en el independentismo catalán que ve en LAB el modelo a seguir y, también, la colaboración necesaria.
En este contexto, la Coordinadora Obrera Sindical (COS), grupúsculo sindical, aspira a convertirse en el núcleo de un espacio sindical en Cataluña, al estilo del proetarra LAB, y ha iniciado un proceso de confluencia con la Intersindical Alternativa de Cataluña (IAC), fundada en 1997, que en estos momentos es el segundo sindicato de la función pública en la Generalitat. El carácter marxista leninista de la COS sitúa a la IAC en la extrema izquierda.
La COS es el sindicato del Partit Socialista D'Alliberament Nacional (PSAN), cuyas conexiones con Terra Lliure y ETA se manifestaron en 1980, cuando tres de sus miembros participaron con un «comando» de los «polimilis» en el asalto al cuartel de Berga. Desde la COS se intenta convertir a la Intersindical Alternativa de Cataluña en un instrumento de lucha política de corte «abertzale» y ponerlo al servicio del Partido Socialista D' Alliberación Nacional, estrategia que ha recibido un impulso tras la firma del pacto de Estella, entre cuyos firmantes está LAB
Según las diferentes fuentes consultadas por ABC, dado el carácter de grupúsculo, su confluencia no le ha aportado a la Intersindical Alternativa de Cataluña afiliación, sino estrategia política procedente del PSAN. Y ahí puede residir el fiasco, porque delante de sus trabajadores la IAC ha negado mantener contactos con la COS, lo que revela el intento de sus dirigentes de ocultar, de momento, sus conexiones con los grupos proetarras. La cúpula de IAC está integrada en gran parte por profesores de ideología independentista y los cuadros medios se están nutriendo de funcionarios, cuya estabilidad laboral les permite trabajar como «liberados».
Al mismo tiempo, el bloque COS-IAC mantiene contactos con centrales de Valencia y Baleares con el objetivo de crear una Intersindical que actúe en el ámbito que denominan «Países catalanes».
TODAS LAS FORMAS DE LUCHA
La organización juvenil vinculada a la COS
es Maulets que en una declaración de principios,
en 1988, asumía la «aceptación y legitimación de todas las formas de lucha».
Maulets se ha fusionado recientemente con las
Juventudes Independentistas Revolucionarias (JIR). Es curioso el parecido de
estas siglas con las de GIR, correspondientes a los Grupos Independentistas
Revolucionarios, que han reivindicado varios atentados contra sedes del PP
en Gerona.
Las conexiones entre Maulets y Jarrai se vieron confirmadas cuando los catalanes participaron en unas jornadas convocadas por los proetarras en la localidad de Oyarzun.
Artículo en Internet:
El Mundo Catalunya, 6/9/2001
Movimiento independentista
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Grupos radicales catalanes copian el modelo de HB .
Organizaciones como Endavant y el refundado MDT tratan de
unificarse bajo el nombre de Unitat Popular para posicionarse ante el pospujolismo. BARCELONA
Unidad con la prioridad de conseguir un partido
político independentista como Herri Batasuna.
Ese es el objetivo de diferentes grupos
independentistas catalanes que tratarán de dar una imagen unitaria este 11 de septiembre,
con la mirada puesta en el pospujolismo y en la posibilidad de vertebrar la sociedad
catalana a imagen y semejanza de los movimientos de kale borroka en el País Vasco.
Son minoritarios, pero han comenzado a trazar una tupida red desde el mundo sindical,
universitario, juvenil y político, que se complementa con acciones violentas sectoriales
y con la existencia de publicaciones que claman por la ansiada unidad como Poble Insurgent
o Lluita.
El objetivo es lograr un Moviment Català d'Alliberament Nacional (MCAN), homólogo al
MLNV (Movimiento de Liberación Nacional Vasco) en el País Vasco, con un referente
independentista en cada ámbito: Joves Independentistes Revolucionaris (JIR)-Maulets y
Bloc d'Estudiants Independentistes (BEI)-Alternativa Estel, a imagen de Jarrai; los
sindicatos Intersindical Alternativa de Catalunya (IAC)-Coordinadora Obrera Sindical
(COS), siguiendo al sindicato independentista vasco LAB.
El referente político de estos grupos lo constituiría, por su parte, Unitat Popular,
la traducción exacta de Herri Batasuna y que partiría de diversos grupos como Endavant y
el Moviment de Defensa de la Terra (MDT) refundado por el histórico dirigente
independentista Carles Castellanos.
El referente político también se apoyaría en la Assemblea Municipal de l'Esquerra
Independentista (AMEI) y las Candidatures d'Unitat Popular (CUP), que tiene un concejal en
el Ayuntamiento de Sabadell, Xavi Oca, que forma parte del grupo municipal de Iniciativa
per Catalunya-Verds.
Una de las organizaciones más activas en busca de la unidad de los independentistas
radicales es Endavant, Organització Socialista d'Alliberament Nacional (OSAN), un
colectivo que surge de la Plataforma per la Unitat d'Acció (PUA), conocida en los
últimos años por sus actos callejeros.
En su llamada para la Diada de este año asegura que «la lucha se presenta como el
único camino que nos puede llevar a un futuro de libertad», reclamando un proyecto
unitario, la Unitat Popular, la Herri Batasuna de Cataluña.
El número de militantes independentistas radicales sigue siendo ínfimo, pero el
potencial de un referente político podría partir de los votos que obtiene HB en las
elecciones europeas en Cataluña.Así, si en 1989 HB obtenía 15.427 votos, para bajar
hasta los 4.481 en 1994, en las últimas europeas, en 1999, 17.609 catalanes se decantaron
por Euskal Herritarrok, la marca electoral de HB.
El precedente del PSAN
Endavant, que se presenta como una organización defensora de las clases populares
catalanas, pretende canalizar ese proceso independentista hacia la unidad, que tiene sus
antecedentes en el Partit Socialista d'Alliberament Nacional (PSAN), una fuerza política
de la que salieron muchos cuadros que ahora militan en partidos como Esquerra Republicana.
Los precedentes se hallan también en los movimientos que derivaron en Catalunya Lliure y
en sus principales dirigentes, los profesores Carles Castellanos y Josep Guía,
enfrentados desde la Transición y que defendían proyectos antagónicos.
Así, Endavant señala que la fuerza política denominada como Unitat Popular debería
partir de «una alianza estratégica de las fuerzas independentistas rupturistas», entre
las que se incluyen los nuevos movimientos sociales contestatarios como organizaciones
feministas, obreristas, sindicales y los colectivos de okupas, en los que ETA podría
haber hallado apoyo para sus acciones en Cataluña.
Aunque el ex secretario general de Esquerra Republicana, Angel Colom, logró atraer
hacia las filas de ERC a muchos independentistas, cerrando la vía violenta que supuso
Catalunya Lliure, el movimiento trata de recomponer sus filas, desde la convicción de que
ERC sólo aspira desde que Josep Lluís Carod-Rovira dirige el partido a gestionar la
herencia autonomista de CiU si la coalición nacionalista pasa a la oposición.
Una de las piezas básicas en el proceso de unidad independentista es el frente obrero,
buscando la influencia en el mundo sindical.Así, la máxima del movimiento es
«nacionalizar el sindicalismo, sindicalizar el independentismo».
De nuevo surge el modelo del País Vasco, desde la constatación de que la Declaración
de Lizarra (Estella) partió de una colaboración entre los sindicatos ELA-LAB, los
referentes del PNV y de Herri Batasuna.
Así, en septiembre de 1998 se inicia una aproximación entre la COS, un pequeño
sindicato ligado al PSAN, y la Intersindical Alternativa de Catalunya, una confederación
con más de 10.000 afiliados y que tiene una amplia representatividad entre la docencia
pública (USTEC) y la administración autonómica (CATAC).
La COS surgía en los comunicados de Terra Lliurecomo «organización sindical
propia», que acabó ofreciendo apoyo a los presos de la banda terrorista. El objetivo
expreso de COS es el de crear un sindicato nacional similar a LAB, que otorgaría un papel
especial a Maulets, una organización juvenil cuyos dirigentes fueron encarcelados por
colaborar con Terra Lliure y que fueron, en su momento, la rama juvenil del PSAN, un
partido que ha acabado en manos de Josep Guía, que junto a Carles Castellanos figura como
uno de los dirigentes históricos del independentismo radical.
Así, el enfrentamiento inicial entre estos dos dirigentes ha dado paso a una
confluencia con la voluntad de olvidar los personalismos.Guía promovía la idea de frente
patriótico, con el objetivo de aproximarse a los sectores más nacionalistas de CiU,
mientras que Castellanos proponía la idea que ha acabado imperando, la de unidad popular,
en la que el elemento de clase es tan importante como el nacional.
Los independentistas radicales comenzaron su camino hacia la unidad a finales de 1998,
que se concretó en Vinaroz en 2000, por lo que se conoce a todos esos esfuerzos por
conseguir un único referente político como .
Proceso de Vinaroz.
El encuentro se produjo tras varias experiencias clave para el independentismo, la
Declaración de Lizarra en septiembre de 1998, y previamente la Declaración de Barcelona,
de julio del mismo año.
Así, el diputado de Convergencia, Carles Campuzano, expresaba en la revista
Lluita, pocas semanas después de Lizarra, que la exigencia de soberanía política de la
sociedad catalana no podía quedar satisfecha con la política pragmática de CiU desde
1980, sino que era necesario «un proceso que no debe depender de la coyuntura, ni de las
aritméticas parlamentarias sino que ha de ser también el resultado de complicidades y
transversalidades nacionales, lo más amplias posibles».
Campuzano, encuadrado en el sector más nacionalista de CDC, daba por iniciado un
proceso «constituyente» que pondría fin al autonomismo que comenzó en 1978. Era la
muestra de la euforia que se vivía en algunos sectores de CDC, amparados por la
Declaración de Barcelona, firmada entre CDC, UDC, PNV y BNG y promovida por el ex
secretario general de Convergencia, Pere Esteve.
Un ex militante independentista, que vivió la mejor época de ERC, cuando Angel Colom
logró reflotar el partido con el mensaje independentista, asegura que el actual proceso
que impulsa Endavant o el MDT de Carles Castellanos «puede caer de nuevo en el error de
pensar que la sociedad catalana tiene similitudes con la vasca».
La convicción, en todo caso, es que el actual proceso de unidad de los
independentistas radicales puede afectar el futuro del sistema político catalán. Si hay
sectores de CDC interesados en su evolución el pospujolismo podría contar con un
nacionalismo catalán que abandonaría su tradicional pragmatismo, una vez que Pujol ya no
esté al frente de CiU.
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La Vanguardia, 4/2/2002
La mano que mece la trama
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Un informe revela que la violencia callejera en Cataluña responde a un proyecto de "liberación nacional" y "revolución social" ¿Hay una mano oculta que instiga la violencia callejera que se viene expresando esporádicamente en Cataluña? ¿Existen colectivos que trabajan de forma consciente para "hacer posible que el oasis catalán se tambalee", como así se reconoce en una publicación de signo radical? La respuesta, por asombroso que parezca, es que sí, a juicio de los autores de un estudio sobre la unificación del independentismo radical catalán", vinculados a la asociación Víctimas del Terrorismo. De hecho, una publicación nacida en abril de 1999 como "foro de debate de la unificación independentista a todos los niveles" -la revista "Poble Insurgent"- anuncia que la violencia política irá "acompañada de una reflexión previa" y será "fruto de una decisión racional". Y este mismo año, el Partit Socialista d'Alliberament Nacional (PSAN) advierte una vez más que "una nación oprimida tiene el derecho a utilizar todas las formas de lucha para conseguir su liberación". Las fechas son importantes, según el informe citado, porque coinciden con un incremento de las acciones de violencia callejera en Cataluña, cuya primera manifestación alarmante se produce el 12 de octubre de 1999 en el barrio barcelonés de Sants. Ahora bien, las coincidencias de calendario van más allá, ya que ese incremento de la violencia se produce en paralelo a un proceso de unificación del independentismo extraparlamentario, que hasta 1998 permanecía divido en torno a dos grandes estrategias irreconciliables: la del "front patriòtic" y la de "unitat popular". La primera (impulsada por el PSAN oficial) propone una alianza con las fuerzas nacionalistas "burguesas" -que incluye a los sectores soberanistas de CiU- para conseguir la independencia. Por el contrario, la segunda (vinculada al PSAN provisional) quiere convertir la independencia en un proceso simultáneo de revolución social mediante una estrategia de lucha de clases y de movilización de masas. Esa estrategia supone, además, alianzas con la extrema izquierda residual. Por supuesto, se trata de estrategias sobre el papel, pero que han sostenido una dura pugna que finalmente, y según el informe al que ha tenido acceso este diario, se ha resuelto en favor de la segunda: la estrategia de "unitat popular". Es decir, la sustitución de la "independencia en abstracto" por un proyecto de liberación nacional que prefigure "un nuevo modelo de sociedad" dirigida "al conjunto de las clases populares catalanas". ¿Cuáles son las implicaciones de ese desenlace? La primera es muy elocuente: ha resultado ganador el sector independentista que ha mantenido siempre relaciones directas con ETA. La segunda implicación consiste en que se otorga un decisivo papel a las reivindicaciones sociales, laborales y juveniles y se pone en primer plano el trabajo con las centrales sindicales afines, sindicatos de estudiantes y organizaciones sociales, ya que el movimiento -que admite su carácter marginal- no reúne más que a unos pocos centenares de personas. Esta estrategia explicaría la unificación de las distintas formaciones que trabajan en un mismo ámbito, así como la confluencia de organizaciones sociales que se proclaman plurales -como Ustec, con más de 10.000 afiliados y amplia representación en la docencia pública y la Administración autonómica- con otras instancias sindicales, cuyo objetivo último sería crear un sindicato independentista semejante al LAB, ligado a Batasuna. Finalmente, el reagrupamiento del independentismo en torno a una estrategia de unitat popular vinculada a los intereses y las luchas populares, explicaría los criterios de selección de objetivos de los terroristas catalanes, que concuerdan conceptualmente con el desarrollo (y la estrategia) del sindicalismo radical: ETT, bancos, cajas de ahorro, etcétera. Eso sí, según el informe mencionado, la violencia no procede tanto del nacionalismo sino de cierta izquierda que ha confluido con el independentismo radical, lo que explicaría el papel de grupos marginales, como el colectivo okupa. En suma, el terrorismo de baja intensidad que se expresa en Cataluña -aunque menos desde el 11-S- formaría parte de un delirante proyecto de construcción de un contrapoder popular (político, sindical y militar) orientado a crear el embrión de un nuevo Estado catalán revolucionario
Las tácticas, sindicalismo independentista De todas las organizaciones ligadas al independentismo radical, la IAC (que agrupa a Ustec, Catac y Cau, y tiene relación con LAB) es la más importante. Según el informe, la táctica sindical de unitat popular pasa por la opacidad informativa, pues los afiliados a esas organizaciones, algunos de ellos amenazados por grupos radicales, ignoran que forman parte de un proyecto independentista. El sindicato de Terra Lliure (COS) se integró recientemente en la IAC Independentismo Radical El sector dominante es el que mantenía una relación más directa con ETA Violencia selectiva La orientación sindical del independentismo encaja con los objetivos elegidos Significado de las siglas PSAN, Partit Socialista d'Alliberament Nacional IPC, Indpendentistes del Països Catalans MDT, Moviment de Defensa de la Terra TUC, Treballadors per a la Unitat de Classe JIR, Joves Independentistes Revolucionaris COS, Coordinadora Obrera Sindical LCR, Liga Comunista Revolucionaria MCC, Moviment Comunista de Catalunya BEI, Bloc d'Estudiants Independentistes AUP, Assemblea d'Unitat Popular PUA, Plataforma per la Unitat d'Acció USTEC, Unió Sindical dels Treballdors de l'Ensenyament de Catalunya IAC, Intersindical Alternativa de Catalunya AMEI, Assemblea Municipal de l'Esquerra Independentista
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ABC Cataluña, 4/3/2002
El final del pujolismo reactiva
la unificación del independentismo radical
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Grupos como Endavant o MDT aspiran a formar un movimiento de liberación nacional similar al vasco María Jesús Cañizares Barcelona El 12 de mayo de 2001 se distribuyó a través de Internet el documento "Cap a la unitat" de la organización Endavant, promotora del denominado proceso de Vinaroz y descendiente de la Plataforma per la Unitat de Acció (PUA), en el que se propugna un proyecto político común que, bajo el nombre de Unitat Popular, dé un contenido social a la idea de independencia. El documento es la mejor prueba de que, en los albores del postpujolismo, algo se mueve en estas organizaciones, cuyos veinte años de historia se caracterizan por los continuos intentos infructuosos de unificación entre los herederos del antiguo Partit Socialista dAlliberament Nacional (PSAN), liderado por Josep Guia y que defiende la alianza con las fuerzas nacionalistas "burguesas" CiU-, y el Moviment de Defensa de la Terra (MDT) refundado por Carles Castellanos y que se inclina por la movilización de masas y la aproximación a EUiA, ICV o el ala soberanista de CDC, incluida las Joventuts Nacionalistas de Catalunya (JNC) El objetivo de Endavant, en el que estaría incluido también el MDT, sería construir un Moviment Català dAlliberament Nacional (MCAN), similar al modelo vasco en torno a un partido político y una organización beligerante. El frente municipalista de este grupo estaría representado por la Assamblea Municipal de lEsquerra Independentista (AMEI) y las Candidatura de Unitat Popular (CUP), que tiene un concejal en Sabadell. Los actores sociales de este grupo serían JIR-Maulets, BEI-Alternativa Estel, y LAB (binomio IAC-COS), grupos que actuarían como representantes de jóvenes radicales, estudiantes y sindicatos. Esperanza de los soberanistas De momento, no parece que los descendientes del PSAN se sumen a esta iniciativa, lo cual puede volver a frustrar este intento de unificación del independentismo. Los defensores del modelo propugnado por Guia tienen puestas sus esperanzas en la posibilidad de que, tras la jubilación de Pujol, los soberanistas accedan al poder de la mano de Artur Mas, lo cual convertiria a CDC en un partido independentista moderado, mientras que los sucesores de Castellanos continuarian representando el sector radical de la izquierda. El precedente más inmediato de ese deseo de unidad se sitúa a finales de 1998 con el denominado Proceso de Vinaroz, que culminaría en 2000. Previamente había tenido lugar la Declaración de Lizarra y la Declaración de Barcelona, suscrita por CDC, UDC, PNV y BNG. El proceso de Vinaroz es inseparable de la revista "Poble", que se convierte en el foro de debate para la unidad del independentismo, hace propaganda de los sindicatos y organizaciones juveniles implicadas en el proceso de unificación e incluso legitima el uso de la violencia. Otros órganos de difusión del movimiento radical catalán también analizan la oportunidad a métodos beligerantes. En abril de 1999, "Poble Insurgent" publica un artículo en el que se justifica la violencia revolucionaria: "La violencia privada se dirige únicamente a la víctima, no va más allá. Por el contrario, encontramos la violencia política, donde el acto violento responde a un esquema medios-fines y repercute en la estructura de la sociedad. Aquí, el acto violento va acompañado de una reflexión previa y es el fruto de una decisión racional". Asimismo, el PSAN reivindica, durante unas jornadas celebradas el 13 y 14 de marzo de 1999, "el derecho de una nación oprimida ha hacer servir todas las formas de lucha para conseguir su liberación". Coincidiendo con estas reivindicaciones, la violencia callejera en Cataluña, que la Delegación del Gobierno compara con la "kale borroka", se dispara, siendo su máximo exponente los graves incidentes ocurridos el 12 de octubre de 1999 en el barrio de Sants de Barcelona. Un mosaico de siglas La historia del independentismo catalán se caracteriza por los continuos intentos de unificación a menudo infructuosos. En 1974, Carles Castellanos se separó del Partit Socialista d'Alliberament Nacional (PSAN), considerada la organización matriz de estos grupos, y fundó el PSAN-Provisional núcleo de los futuros Independentistes del Països Catalans (IPC). Por estas mismas fechas, Josep Guia ingresó en el PSAN oficial y, tras producirse varias escisiones, se convierte en su líder. En 1985, IPC y PSAN se unen, bajo la esfera de Terra Lliure, bajo las siglas de Moviment de Defensa de la Terra (MDT) pero la rivalidad entre Guia y Castellanos provoca que esta alianza sólo dure dos años. En 1993, Castellanos promueve la Assemblea d'Unitat Popular (AUP), mientras que Guia crea la candidatura electoral Catalunya Lliure, con el PSAN como epicentro. En torno a cada formación aparecen sus respectivos sindicatos y ramas juveniles. Los Maulets, formación nacida en 1988, se convierten en las juventudes del PSAN y la Coordinadora Obrera Sindical (COS), en su plataforma sindical. Castellanos dispone de los Joves Independentistes Revolucionaris (JIR) y de Treballadors per la Unitat de Classe (TUC), así como el apoyo puntual del sindicato de profesores Ustec, grupo que siempre niega su vinculación con el independentismo radical. El fracaso de AUP y Catalunya Lliure precipita su absorción por parte de ERC. En 1996 aparece la Plataforma per la Unitat d'Acció (PUA). El pacto de Lizarra, en 1998, supone un revulsivo para el independentismo catalán, en el que se detectan movimientos reorganizativos. Los Maulets se aproximan a las JIR y nace la nueva organización Maulets-El Jovent Independentista Revolucionari, mientras que COS, sindicato del PSAN, se aproxima a la Intersindical Alternativa de Catalunya (IAC), que niega esta vinculación. Castellanos refunda el MDT en 1999 y Guia anuncia la reconstrucción del PSAN.
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La Razón, 25/11/2002
Un informe vinculado a las víctimas de ETA
denuncia la creación de una «Batasuna estatal»
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El proyecto, según afirman, lo configurarían sindicatos nacionalistas y de extrema izquierda. Un conjunto de sindicatos nacionalistas y de extrema izquierda están gestando una «Batasuna estatal» que tenga una «mayoría social» que apoye en un momento dado la apertura de procesos soberanistas y a la que se uniría la creación de un partido radical con presencia en todo el Estado, según revela un informe próximo a la AVT en Cataluña. Según el mismo, el embrión, que ha surgido en Cataluña, se ha establecido ya en todo el territorio y actúan bajo la apariencia de sindicatos moderados, ya que como revela este informe «los afiliados no tienen porqué conocer el proyecto político». J. Arias Borque Madrid Pequeños sindicatos de extrema izquierda y nacionalistas, están trabajando en la consolidación de un entramado de centrales que desembocaría en la creación de una «Batasuna estatal», según revela un informe elaborado por personas próximas a la AVT en Cataluña y al que ha tenido acceso la razón. El embrión originario proviene de Cataluña. Según revela este informe, «durante años en esta región no ha cuajado ningún sindicato independentista debido a los orígenes inmigrantes de la mayoría de los trabajadores catalanes. Los independentistas radicales, de ideología leninista, en la mayor parte de los casos, se plantearon este problema como la «gran asignatura pendiente» cuyo aprobado es condición «sine qua non» para constituir un partido radical fuerte. «La opción de fundar un sindicato independentista no ha funcionado, y tampoco la estrategia de influir desde dentro de los grandes sindicatos, a pesar de que tienen lobbys que obstaculizaron, por ejemplo, la firma del pacto antiterrorista». De apariencia moderada Según un nexo del mencionado informe, en un documento del grupo radical MDT (Movimiento de Defensa de la Tierra), que ha llegado a pedir el voto para Herri Batasuna, a finales de los ochenta ya se planteaba la necesidad de fundar un sindicato cuyos dirigentes fueran independentistas: «no ha de ser necesario que sea explícitamente independentista, dado que habrá de abarcar a toda la clase obrera de Cataluña... aunque, eso sí, la mayoría de los sindicalistas serían independentistas, pese a que muchos afiliados no lo sean». Según este informe, «la idea que exponen es crear un sindicato aparentemente moderado, donde todas las ideas tengan cabida, pero cuyos líderes y cuadros principales deben ser independentistas». Esa idea es recogida posteriormente en un documento llamado «Haciendo Camino», al que ha tenido acceso la razón y que culmina con el «Proceso de Vinarós», una reunión del movimiento radical extraparlamentario de Cataluña, Comunidad Valenciana y Baleares y que ve con buenos ojos su salida del ostracismo aprovechando el fin de la era de Pujol. Es en este documento en el que se asientan las bases de la creación de un entramado de sindicatos aparentemente moderados, pero con líderes radicales, que deben operar en sus respectivas regiones. El sindicato base sobre el que se cimienta el proceso es la Confederación de Sindicatos de Trabajadores de la Enseñanza (STEs). Según recoge «Haciendo Camino», «cada STE, en la medida de sus posibilidades, debe tomar la iniciativa y afrontar el compromiso de crear y dinamizar la coordinación estable de las organizaciones sindicales afines que actúen en cada territorio con el objetivo explícito de confluir en el tiempo, en la medida en que maduren las condiciones y los planes de convergencia en fórmulas más orgánicas que consoliden una respuesta global e intersindical desde el sindicalismo autónomo no burocrático». El documento cita expresamente a la Intersindical Alternativa de Cataluña (IAC) y a la Intersindical Andaluza, en cuyos procesos de formación ha estado presente LAB. La importancia de esta fusión sindical se recoge en el número de noviembre de 1998 de la revista radical «Lluita», en la que se afirma que «para entender el Tratado de Estella hemos de retroceder hasta el proceso de gestación de una mayoría social emergente en clave de soberanía que tuvo su origen en los acuerdos sindicales ELA-LAB». Aquí es donde se descubre el objetivo que se persigue con la creación de esta «Batasuna estatal», que según este informe no es otro que partiendo de la capacidad de convocatoria de los sindicatos, poder apoyar la apertura de procesos de autodeterminación y que además concluiría en la creación de una organización política radical de fuerte implantación en todo el territorio. Como ejemplo de actuación se toma el caso de Cataluña, en el que tras la fusión entre STE Cataluña y el sindicato USTEC se ha creado la IAC, Intersindical Alternativa de Cataluña, de la que forman parte la Candidatura Autónoma de Trabajadores de la Administración de Cataluña (CATAC), los Colectivos Asamblearios de la Universidad (CAU), y la fusión entre la Unión Sindical de los Trabajadores de la Enseñanza de Cataluña (USTEC), y la federación regional de STEs, que ya funcionan bajo la sigla de USTEC-STEs. La IAC está coordinada, además, con la Coordinadora Obrera Sindical (COS), central que la banda armada Terra Lliure calificaba como «organización sindical propia». Además, no se descarta que todas estás organizaciones confluyan en otra, mucho más amplia, en la también se integrarían la Intersindical CSC y la Federación de Trabajadores de Cataluña (FTC). Según documentos anexos, la existencia de este proyecto fue puesta de manifiesto por el secretario general de la COS, Joan Pujol, en verano de 2000. Pujol reconoce en una entrevista en la revista independentista «Poble Insurgent», que desapareció en julio, haberse integrado en la IAC y formar parte de una «intersindical estatal» con el sindicato abertzale LAB como socio vasco. Intersindicales creadas La implantación de este entramado radical es ya patente en toda la geografía. El grupo principal sobre el que se cimienta, la Confederación STEs, está presente en todo el Estado, donde ya ha empezado a crear otras intersindicales. Ejemplo de ello es el trabajo en común con la Confederación Intersindical Gallega (CIG), o la creación de las Intersindicales de Andalucía, Canarias, Aragón y Comunidad Valenciana. En la primera participan, además de la Ustea (representante de STEs), el Sindicato de Obreros del Campo (SOC), el Sindicato Unitario Andaluz de Trabajadores (SUAT), y el Sindicato Unitario de Huelva (SUH). En la intersindical canaria, por ejemplo, colaboran STEC (Confederación STEs), el Sindicato Obrero Canario (SOC), la Confederación Autónoma Nacionalista Canaria (CANC), la Confederación Canaria de Trabajadores (CCT), el Sindicato Canario de la Salud (SCS) y el Sindicato de la Administración Local (SCAL).
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La Razón, 26/11/2002
Las conexiones radicales de algunos
líderes de la «Batasuna Estatal»
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Las conexiones de algunos de los líderes que presuntamente quieren utilizar sindicatos moderados para construir una supuesta «Batasuna Estatal», tiene un presente y un pasado unido a partidos radicales, según aseguran los anexos del documento al que ha tenido acceso este periódico. J. Arias Borque Madrid.- El pasado y presente de algunos de los líderes de la «Batasuna estatal» está ligado a los entornos radicales, según desvela el informe y sus anexos, realizados por fuentes cercanas a la AVT de Cataluña y al que ha tenido acceso este periódico.Uno de los líderes más destacados de la IAC y cabeza visible de la USTEC-STEs es Josep María Cervelló. Según los anexos de este informe, fue detenido el 31 de enero de 1983 acusado de pertenecer a Terra Lliure y ha participado en actos de la organización independentista Endavant bajo las siglas del sindicato USTEC. En la revista radical «Lluita» ha defendido el Pacto de Brest entre ETA, el PSAN Provisional y la Unión del Pueblo Gallego-UPG de mayo de 1975, siempre según el citado informe. Así, en la «revista independentista La Veu» critica abiertamente la Constitución, ya que «imposibilita la unión de los Países Catalanes al negar el derecho a la autodeterminación». Del mismo modo, en la publicación «Illacrua» se transcribe el coloquio de la mesa redonda «Sindicalismo y cuestión nacional», en ella, Cervelló, como representante de la USTEC-STEs asegura que entre los objetivos de su sindicato está «desde la recuperación plena de la identidad y de la personalidad propia de Cataluña hasta el pleno ejercicio del derecho a la autodeterminación». Blanca Serra, líder de la STEC, de la Intesindical CSC, vinculada a la Intersindical Alternativa de Cataluña (IAC) a través de la STE catalana, fue detenida bajo la acusación de colaborar con ETA y de pertenecer a Terra Lliure, según se afirma en documentos anexos.
El texto también habla de Carles Sastre, miembro de CSC de quien dice que fue miembro de Terra Lliure. Criticó abiertamente la incorporación en CATAC de los funcionarios de prisiones procedentes de USO, mientras que por su parte, Joan Pujol, secretario general de la COS, quitaba hierro al asunto y proponía la integración de las dos intersindicales (IAC y CSC) en un proyecto común que incluyera a dicho colectivo. Se da el caso de que Carles Sastre asistía a actos de la organización Endavant, la cual había editado carteles contra los Mossos d´Esquadra, mientras, paralelamente la Intersindical CSC incluía a una sección de este cuerpo, la Unión de Policía de Cataluña. Y es que la propia Intesindical CSC habla de sus contactos con el sindicato abertzale LAB en su página web.
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